Autónomo en Ciudad del Vaticano: guía completa (2026)
El Vaticano no es un país convencional. Y cuando hablo de «no convencional», me refiero a que no…
La Ciudad del Vaticano representa una anomalía soberana única. Como monarquía eclesiástica absoluta, ofrece una estabilidad política inigualable, pero carece de un mercado privado funcional para emprendedores. Aunque no existe el impuesto sobre la renta, la residencia está estrictamente restringida a quienes prestan servicio oficial a la Santa Sede, siendo inaccesible para negocios independientes. Pese a las reformas de transparencia financiera, la economía sigue centralizada. Para el inversor orientado a la libertad, la ausencia de derechos de propiedad privada y recursos democráticos la convierte en un enclave simbólico más que en un centro comercial viable.