Residencia fiscal en Madagascar: guía completa (2026)
Madagascar no es el típico destino que aparece en las conversaciones sobre optimización fiscal. Y precisamente por eso…
Madagascar ofrece una frontera virgen para el emprendedor intrépido. Aunque el régimen fiscal es moderado con un impuesto de sociedades del 20 %, la fricción burocrática y la corrupción sistémica siguen siendo obstáculos significativos. Los derechos de propiedad pueden ser precarios y requieren astucia local. Para quienes buscan un estilo de vida de bajo coste rodeados de una biodiversidad impresionante, la isla brinda un escape único de la sobrerregulación occidental. La estabilidad política mejora pero sigue siendo frágil. Es una tierra de potencial sin explotar donde la libertad personal prospera.