Empresario individual en Bután: guía fiscal completa (2026)
Bután no suele aparecer en las conversaciones típicas sobre optimización fiscal. No es Singapur. No es Estonia. Pero…
Bután ofrece un entorno estable y de gran integridad, aunque cauteloso ante el capital extranjero. No es un paraíso fiscal, con un impuesto de sociedades del 30%, pero destaca por su excepcional estabilidad política y mínima corrupción. Para el emprendedor soberano, el modelo de Felicidad Nacional Bruta prioriza la cohesión social sobre la desregulación radical. Los derechos de propiedad son seguros, aunque persisten barreras de entrada. Es un santuario sereno para quienes valoran la seguridad y la preservación cultural frente al laissez-faire absoluto, ofreciendo un estilo de vida único.