Rumanía. Un país que muchos occidentales aún asocian con Drácula y carreteras sin asfaltar, pero que en realidad ha sido durante años un punto de interés para quien busca estructuras fiscales menos devoradoras que las de Europa Occidental. El impuesto sobre sociedades en Rumanía es uno de esos temas donde la teoría parece simple, pero el diablo —como siempre— está en los detalles.
Hoy te explico cómo funciona este impuesto en 2026, qué trampas existen bajo la superficie y por qué deberías prestarle más atención de la que probablemente le has prestado hasta ahora.
¿Qué encontrarás aquí?
No voy a venderte humo ni a darte un sermón sobre cómo Rumanía es «el paraíso fiscal escondido de Europa». No lo es. Pero tampoco es Suecia. Tiene un tipo nominal plano del 16%, que sobre el papel parece razonable. Sin embargo, hay una serie de recargos, impuestos mínimos y obligaciones sectoriales que complican el panorama.
Vamos a desglosarlo todo.
El tipo básico: 16% plano sobre beneficios corporativos
El impuesto sobre sociedades rumano se aplica sobre los beneficios netos de la empresa. Hasta aquí, nada sorprendente. El tipo es del 16%, y se calcula sobre la base imponible corporativa estándar. Esto significa que restas tus gastos deducibles de tus ingresos brutos y sobre el resultado pagas el 16%.
Comparado con países como Alemania (alrededor del 30%) o Italia (24%), el 16% suena atractivo. Pero espera.
La moneda y el contexto
La divisa oficial es el leu rumano (RON). A día de hoy, 1 EUR equivale aproximadamente a 4,97 RON, lo que significa que 1 USD ronda los 4,60 RON. No es una moneda especialmente estable a largo plazo, y eso puede complicar tu planificación si operas internacionalmente.
Los recargos: donde Rumanía muestra los colmillos
Aquí es donde las cosas se complican. Rumanía no se conforma con el 16%. Dependiendo de tu sector, tamaño y estructura, puedes enfrentarte a varios recargos adicionales.
Impuesto sobre construcciones (1%)
Desde el 1 de enero de 2025, existe un impuesto del 1% sobre el valor de las construcciones que no estén sujetas al impuesto sobre edificios. Esto aplica principalmente a empresas con activos inmobiliarios significativos. Si tu empresa tiene fábricas, almacenes o cualquier infraestructura física de relevancia, prepárate para este recargo.
No es mucho, pero suma.
Tasa mínima efectiva del 15% (Pilar 2)
Esto es una consecuencia directa de la implementación de la Directiva del Pilar 2 de la OCDE. Si tu empresa forma parte de un grupo multinacional (o de un grupo nacional de gran escala) con ingresos consolidados anuales de al menos €750 millones ($810 millones) en al menos dos de los cuatro años fiscales anteriores, se aplica una tasa mínima efectiva del 15%.
En la práctica, esto significa que si tu tasa efectiva de impuestos en Rumanía cae por debajo del 15% debido a deducciones, créditos o estructuras agresivas, tendrás que pagar un recargo para alcanzar ese mínimo. Esta medida entró en vigor el 1 de enero de 2024 y está aquí para quedarse.
No te afecta si eres una PYME o una empresa mediana. Pero si juegas en las ligas mayores, esto es relevante.
Impuesto mínimo sobre el volumen de negocios (IMCA)
Si tu empresa supera los €50 millones ($54 millones) de facturación anual y tu impuesto sobre sociedades calculado es inferior al IMCA, tendrás que pagar el IMCA en lugar del impuesto estándar. Esto es un impuesto mínimo basado en ingresos, no en beneficios.
El documento oficial no especifica el tipo exacto del IMCA en este momento, pero esto es típico de Rumanía: la información fiscal puede ser fragmentaria o estar dispersa en múltiples normativas. Lo que sí sabemos es que si tu empresa tiene márgenes bajos y factura mucho, este impuesto puede dolerte más que el 16% estándar.
Impuesto específico para empresas de petróleo y gas (ICAS)
Las empresas del sector petrolero y gasístico con una facturación superior a €50 millones ($54 millones) deben pagar un impuesto adicional sobre el volumen de negocios (ICAS) además del impuesto sobre sociedades. Nuevamente, el tipo exacto no está especificado en la documentación disponible.
Si operas en este sector, ya sabes que Rumanía no es especialmente generosa contigo. Este es un impuesto punitivo diseñado para extraer más ingresos de sectores considerados estratégicos.
Impuesto sobre el volumen de negocios para instituciones de crédito
Los bancos y entidades de crédito también están sujetos a un impuesto adicional sobre el volumen de negocios, introducido recientemente. Otra vez, el tipo específico no está detallado en la normativa disponible públicamente.
Si diriges un banco o una fintech con licencia bancaria en Rumanía, esto te afecta. Y probablemente no de forma favorable.
Tabla resumen de los recargos
| Recargo | Tipo | Condición de aplicación |
|---|---|---|
| Impuesto sobre construcciones | 1% | Valor de construcciones no sujetas a impuesto sobre edificios (desde 1 enero 2025) |
| Tasa mínima efectiva (Pilar 2) | 15% | Grupos multinacionales o nacionales con ingresos consolidados ≥ €750M ($810M) en 2 de los 4 años previos |
| IMCA (Impuesto mínimo sobre volumen de negocios) | No especificado | Facturación > €50M ($54M) y CIT calculado < IMCA |
| ICAS (Petróleo y gas) | No especificado | Empresas de petróleo y gas con facturación > €50M ($54M) |
| Impuesto sobre volumen de negocios (bancos) | No especificado | Instituciones de crédito |
Lo que no te dicen: la opacidad administrativa
Una de las cosas más frustrantes de trabajar con Rumanía es la falta de claridad en ciertos aspectos fiscales. Los tipos exactos de algunos recargos no están públicamente detallados, o están enterrados en regulaciones secundarias difíciles de encontrar. Esto no es accidental.
Muchos estados prefieren mantener cierta ambigüedad para poder ajustar las reglas sobre la marcha o para dificultar la planificación fiscal agresiva. En mi experiencia, esto también significa que necesitas un asesor local de confianza si planeas operar a gran escala en Rumanía.
¿Es Rumanía una opción válida para tu empresa?
Depende.
Si eres una startup tecnológica o una empresa de servicios con márgenes altos y sin activos físicos relevantes, el 16% puede ser competitivo. Rumanía también tiene regímenes especiales para microempresas (con tipos aún más bajos), que no he cubierto aquí porque no son parte del impuesto sobre sociedades estándar.
Si operas en sectores como petróleo, gas, banca o tienes activos inmobiliarios significativos, los recargos pueden elevar tu carga fiscal efectiva considerablemente. Y si formas parte de un grupo multinacional grande, el Pilar 2 te alcanzará de todas formas.
Conclusión práctica
El impuesto sobre sociedades en Rumanía no es ni un paraíso ni un infierno. Es un término medio con trampas específicas. El 16% base es razonable, pero los recargos pueden cambiar la ecuación rápidamente.
Si estás considerando Rumanía como sede fiscal para tu empresa, mi consejo es simple: no te quedes con el tipo nominal. Calcula tu carga fiscal efectiva considerando todos los recargos aplicables a tu sector y estructura. Y si detectas lagunas de información (como los tipos exactos del IMCA o ICAS), contacta directamente con la autoridad fiscal rumana o con un asesor local antes de tomar decisiones.
Estoy constantemente auditando estas jurisdicciones. Si tienes documentación oficial reciente sobre estos recargos específicos o cualquier otro aspecto del impuesto sobre sociedades en Rumanía, envíame un correo o vuelve a consultar esta página más adelante, ya que actualizo mi base de datos regularmente.
Rumanía puede funcionar. Pero solo si sabes exactamente en qué te estás metiendo.