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Costos de creación y mantenimiento de empresas en Uruguay (2026)

Monitoreo activo. Seguimos diariamente los datos sobre este tema.

Última revisión manual: 20 de febrero de 2026 · Más información →

Uruguay no es el paraíso fiscal que muchos imaginan, pero tampoco es el infierno burocrático que caracteriza a la mayoría de la región. Si estás considerando abrir una Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) aquí, déjame ser claro desde el inicio: los costos existen, no son triviales, y la transparencia administrativa uruguaya —aunque mejor que la de sus vecinos— todavía deja margen para sorpresas.

La SAS es el vehículo corporativo favorito para startups y pequeñas operaciones. ¿Por qué? Porque no te obliga a desembolsar capital por adelantado, y la estructura es más ágil que la clásica Sociedad Anónima. Pero ágil no significa gratis.

¿Cuánto cuesta realmente montar una SAS en Uruguay?

Arranquemos con los números duros. Crear una SAS en 2026 te va a costar aproximadamente $5.500 USD en costos hundidos. Sí, eso es antes de facturar un solo dólar.

Concepto Costo (USD)
Registro en el Registro Nacional de Comercio (RNC) $65
Publicación de estatutos en el Diario Oficial (método tradicional) $315
Honorarios notariales obligatorios (Mínimo 40 UR) $1.639
Honorarios legales y profesionales (paquete de formación y documentación) $3.481
Total costos de formación $5.500

El ítem más pesado aquí son los honorarios legales. ¿Podrías hacerlo solo? Técnicamente sí, pero el ecosistema uruguayo está diseñado para que contrates profesionales. Los trámites burocráticos son suficientemente opacos como para que intentar navegarlos por tu cuenta sea una pérdida de tiempo y dinero.

Los honorarios notariales están indexados en Unidades Reajustables (UR), lo que significa que fluctúan con la inflación. El mínimo legal son 40 UR, que hoy equivalen a $1.639 USD. Esto no es negociable.

Capital social: la libertad que no te cuesta nada (por ahora)

Aquí viene una de las pocas noticias agradables. La SAS uruguaya no requiere que deposites capital por adelantado. El requisito mínimo de capital es simbólico: $1 USD. Esto te da flexibilidad operativa desde el día uno.

Compara eso con jurisdicciones europeas donde te obligan a inmovilizar miles de euros en una cuenta bancaria que no puedes tocar durante meses. Uruguay entiende que el capital es para trabajar, no para decorar un balance.

El verdadero peso: costos anuales de mantenimiento

Crear la empresa es solo el primer acto. Mantenerla viva es donde la factura se vuelve recurrente y, seamos honestos, dolorosa.

Concepto anual Costo (USD)
Servicios obligatorios de contabilidad y cumplimiento tributario $3.600
Contribuciones a la Seguridad Social para el Administrador (BPS/FONASA) $3.000
Declaración jurada anual y presentación de estados financieros $500
Total anual (rango estimado) $6.600 – $9.500

La contabilidad no es opcional. Uruguay exige que las empresas mantengan registros contables profesionales, y la Dirección General Impositiva (DGI) no se anda con bromas en las auditorías. Espera pagar entre $3.600 y $5.000 USD anuales por un contador competente, dependiendo del volumen de tu operación.

Las contribuciones sociales son otro tema complejo. Si eres el administrador de tu propia SAS, estás obligado a cotizar al Banco de Previsión Social (BPS) y al Fondo Nacional de Salud (FONASA). Esto te costará aproximadamente $3.000 USD al año, aunque la cifra exacta depende de tu base de cálculo y si tienes otros ingresos declarados.

¿Qué no te dicen los consultores?

Primera trampa: la Seguridad Social. Muchos extranjeros asumen que pueden operar una SAS como estructura pasiva sin residir en Uruguay. Error. Si figuras como administrador y no estás cotizando, el BPS eventualmente te alcanzará. Y las multas retroactivas no son amigables.

Segunda trampa: la bancarización. Abrir una cuenta bancaria corporativa en Uruguay es más difícil de lo que los promotores admiten. Los bancos locales son extremadamente conservadores con no residentes, especialmente después de las regulaciones anti-lavado reforzadas en 2024. Espera delays de 60 a 90 días y prepárate para entregar documentación exhaustiva sobre el origen de fondos.

Tercera trampa: el ICOSA. Aunque la SAS no paga este impuesto de control (que sí aplica a las S.A. tradicionales), cualquier cambio en la estructura o actividad puede reclasificar tu entidad. Lee los estatutos con lupa.

¿Vale la pena?

Depende de tu estrategia. Si estás buscando una estructura para facturar servicios profesionales en la región, la SAS uruguaya tiene sentido. El país ofrece estabilidad política, un sistema legal relativamente predecible y tratados de doble imposición con mercados clave.

Pero si tu objetivo es minimizar costos operativos o crear una holding pasiva, existen alternativas más eficientes. Wyoming LLC te cuesta $200 anuales. Una empresa estonia (e-Residency) tiene estructura digital superior. Una IBC en Belice no te obliga a contratar contador local.

Uruguay funciona mejor como jurisdicción de residencia fiscal secundaria o como plataforma operativa para negocios con presencia real en Latinoamérica. No es un offshore clásico, y pretender usarlo como tal generará fricciones.

Sobre las fuentes y la verificación

Los datos que te presenté provienen de fuentes oficiales como la plataforma Uruguay XXI (el brazo de promoción de inversiones del gobierno) y publicaciones de la Dirección General Impositiva. También consulté firmas legales especializadas que publican guías actualizadas para inversores extranjeros.

Dicho esto, los costos profesionales varían. Un estudio boutique en Montevideo puede cobrarte el doble que uno en Maldonado. La experiencia del profesional importa, pero también la complejidad de tu estructura y si necesitas servicios adicionales como domicilio fiscal, representación legal permanente o asesoría tributaria internacional.

Mi recomendación práctica

No formes una SAS uruguaya si solo necesitas una estructura de papel para optimizar impuestos personales. La relación costo-beneficio no cierra.

Sí tiene sentido si planeas:

  • Residir en Uruguay o pasar tiempo significativo allí
  • Operar un negocio con empleados locales o presencia física
  • Facturar a clientes corporativos que exigen entidad jurídica en jurisdicción respetable
  • Acceder a tratados de doble imposición que Uruguay tiene firmados

En cualquier otro caso, analiza alternativas. La SAS es una herramienta útil, no una solución mágica. Y ciertamente no es barata cuando sumas todos los costos recurrentes.

Estoy auditando constantemente las jurisdicciones que cubro en esta plataforma. Si tienes documentación oficial actualizada sobre costos corporativos en Uruguay, o si detectaste errores en los números que presenté, envíame un correo o vuelve a consultar esta página más adelante. Actualizo mi base de datos regularmente con información verificada.

La optimización fiscal es un proceso, no un evento. Uruguay puede ser una pieza en tu tablero, pero asegúrate de que los números realmente funcionen antes de comprometerte.

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